Nunca comparta sus claves o códigos de seguridad a través de llamadas, correos electrónicos o WhatsApp.
Verifique las páginas web dónde hace transacciones, valide que sean seguras revisando que las URLs tengan el candado de seguridad y empiecen por HTTPS.
Si lo llaman y le piden transferir su dinero a otra cuenta, termine la llamada.